martes, 19 de mayo de 2009

Boris - 1 Ts 3 - La fe, nuestro consuelo

  1. Nuestra fe puede consolar a quienes en nosotros sembraron porque ciertamente el ministro se alegra en el fruto que con gozo es afirmado en la fe. Nuestra fe debe ser irreprensible y firme en santidad de modo de ser afirmados. Nuestros pastores oran por nosotros y piden a Dios que nuestra fe sea afirmada, es una satisfacción enorme para un ministro.
  2. Por esto damos gracias a Dios en todo por los frutos de su Iglesia, a Dios le darémos la gloria por siempre.
Aplicación:
  • Tenemos una familia espiritual, la cual se goza en nuestros logros espirituales, siéndo afirmada la fe de aquél que con corazón alegre adora a Dios.

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