- El Señor es muy bueno, es el único bueno. Entiendo que me ha hablado y que me confronta con la verdad en su mano, porque no he sido fiel y mi corazón se ha llenado de amargura, con lo cual Dios no me bendijo como yo esperaba. Él no se apartó de mi, ni ha dejado que me trastorne más, pero me quedé así... Y cuándo me levantaré?..., cuándo lo superaré?.... Cuándo será el día en que mi alma se vea purificada?... Sin embargo entendí que Dios es bueno, a pesar de todo Él es bueno; yo no lo soy, y mi testimonio hace más que entristecerme. Me estoy identificando con el pueblo de Israel...
- No pida ni me rinda ante otro rey, no quiero tener otro rey ni otro dueño, no quiero ser más a la cobardía y al pecado. Quiero llorar junto a mi rey sin que quede lamento que me agobie, quiero hacerlo... quiero derramar toda mi existencia a sus pies, quiero hallar la oportunidad, después de eso nada necesito.
- Aún Dios pone plato sobre mi mesa, y no se olvida que tengo hambre, pero ahora siento que mi hambre me ha abrumado porque no es hambre del cuerpo, es hambre de consolación. qué podré hacer?...
Aplicación:
- Soy deudor, y no merecedor, tal vez merecedor de tristeza por causa de mi revelión, no lo sé... Dios es bueno.