- Dice que ya no hay papeles ni certificaciones de la presencia de Dios en nuestras vidas sinó que nosotros mismos somos carta de presentación para los demás.
- Porque ya no vivímos por la ley sinó por la gracia para que la gloria de Dios sea manifiésta a todas las naciones, y Dios nos da plena confianza y nos habilita para ser justificados por la sangre de Cristo.
- 2Co 3:17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así es ya no somos esclavos del mundo y del pecado sinó que tenemos libertad por medio de Cristo, porque ya no hay un velo que tengámos que interponer sinó que podemos hablar con Dios a cara descubiérta, como en un espejo porque ciertamente llegamos a ser imagen de Dios, completamente restaurada.
Aplicación:
- Tenemos el Espíritu de Dios y tenemos libertad, la libertad es el estado o condición del que no está prisionero o sujeto a algo, por tanto no somos más esclavos, es más, tenemos el sello en nuestros corazones de que Dios permanece en nosotros y nosotros permanecemos en su amor, así que nos podemos acercar confiados por la sangre de Cristo. A Dios sea la gloria...