TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Obras de valentía por mano de los hombres de Dios, con una mano en la obra y con la otra en la espada, sin temor porque Dios estaba de su lado; rodeados por doquier y con la sentencia de muerte por trabajar en la obra de Dios. Mas había convicción y seguridad de la protección de Dios, y ésto era mayor que todas las armas que pudieran poner en contra de ellos. Éstos eran los hombres que confiaban en El Señor.
- Verdaderos sacrificios con un propósito y con una dirección, con la convicción de servir a Dios y con la certeza de su protección. Realmente la obra de Dios requiere sacrificio, aún el sufrimiento puede ser parte de ésta maduración, pero con todo Dios garantiza la bendición, basta ser valiente y tomar las armas de la fe.
- Detrás de las pruebas está la bendición y detrás del sacrificio está el gran galardón, todo ésto no del mundo sino de Dios y para la gloria de Él. El Señor es digno de toda buena obra y todo sacrificio que exalte su nombre. Bendito sea Dios porque tenemos la dicha de servirle y poder hacerlo a una sola voz.
APLICACIÓN:
- Cuánto uno puede luchar y cuánto puede superar a cambio de el agrado de Dios, cuánto se puede sacrificar y cuánto poder sobrellevar para lograr sentir su presencia... Ningún esfuerzo vale lo que viene a ser la gracia de un padre bueno, ningún enemigo ni destructor rompería con tanto amor, por tanto nadie que detenga el amor de Dios.
- Toda lucha por un llamado viene a tener respaldo, ya que Dios puede más que los hombres y si hay alguna respuesta a porqué se hace, ésta sería por amor a Dios.