- Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento la obra de sus manos, y cuán maravillosa es la oportunidad de abrir los ojos y verlo, cuán hermoso es El Señor, no puedo imaginarme la grandeza de Dios, si tan solo veo sus obras... mi corazón salta de alegría porque siento su presencia, se alegra mi alma porque El Señor está aquí, conmigo...
- La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma, su testimonio es fiel, que hace sabio al sencillo, pues aún sin moverse su sola presencia, cambia las vidas, su poder es inexplicable, su juicio es perfecto, más anhelado que todas las cosas, y da vida a los que la necesitan. Sólo Él puede hacernos totalmente íntegros y rectos, sólo El Señor.
- Que seámos gratos ante El Señor, y que sea como dice la Biblia, grata la meditación de nuestro corazón en su presencia. Del Señor es todo lo que existe, para su gloria, para siempre.
Aplicación:
- Cuando leo éste fragmento de la Biblia se alegra mi corazón, porque se afirma el sentimiento de que sólo tengo que mirar al cielo para ver su grandeza, porque es lo que siento, solamente tengo que buscarlo para ser perfecto, estoy convencido que mi Dios tendrá complacencia, núnca me soltaré de Él.