miércoles, 31 de marzo de 2010

Boris - Sal 73 - No me soltarás...

TIEMPO DE ORACIÓN: 30 Minutos.
    1. Sal 73:25 ... y fuera de ti nada deseo en la tierra. Cuando hemos pecado y recibimos lo justo por nuestros delitos, sabémos también lo duro que es levantarse, y algúnos no logran hacerlo. En mucho pecamos por las pasiones del mundo, y estámos sujetos a la vanidad del mismo; consideramos nuestros deséos y el egoísmo antes que a Dios. Así como hay muchos que practican el pecado, hay varios que dejan la justicia para tomar de ésta copa de injusticia. Cuando ésto sucede, aquél que fué conocido por honrar a Dios puede apagarse... pero también considerar su posición y arrepentirse. Lo que le pone brillo a mis ojos al leer éste versículo es el saber lo grande que es el perdón de Dios, porque éste perdón es al mismo tiempo fortaleza y esperanza en mi vida. por lo cual llego a notar y a palpar el verdadero amor, que es el de Dios; y con todo, sé que puedo volver a soñar... y pongo a Dios en el primer lugar de mi vida, tanto que puedo decir que si me volviése a apartar de Dios, nada más me quedaría por desear. Fuera de Dios nada hay delante de mis ojos.
    2. Sal 73:28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;... Gracias a Dios logré ver lo bueno de estar cerca de Él, y ésto no fue fácil, porque tuve que perder mucho por lo que había creído, y mucho por lo que había deseado, pero lo que parecía increíble fué poniéndose más claro cada vez, pues ahora entiendo que Dios se hizo visible a mis ojos para que no me pierda, fué lo mejor que ha pasado en mi vida.
    Aplicación:
    • Que no me aparte un milímetro del Señor, que no falte el deséo de buscarlo, creo que no habrá nada más que me pueda traer verdadera satisfacción, y creo que ya mi vida está escrita en sus manos; no hay más, es definitivo.