viernes, 16 de marzo de 2012

Boris - 2 S 8 - A dondequiera que fuera

TIEMPO DE CALIDAD: 20 MINUTOS
  1. Jehová dio la victoria a David a dondequiera que fuera, así es el amor de Dios. Dios no pone límites en su bendición, El Señor es rey y dueño de toda gloria y de todo tributo, así también es el corazón de todo aquél que lo honra.
  2. No existe lugar ni tiempo en que la presencia de Dios no pueda hacer justicia, en que su voluntad y poder no puedan ser manifiestos, ciertamente Dios es precioso y reina por la eternidad.
  3. David no se olvidó de Jehová y Jehová tampoco se olvidó de David; sabemos que Dios cumple su palabra y David en su condición de hombre también lo hizo y fue justo, pues bien se dijo que la carga de Dios es ligera y su camino es fácil. No hay que añadirle más, simplemente conquistar ese sitio de intimidad y acercamiento al Señor.
APLICACIÓN:
  • A dondequiera que fuera, donde quiera que este, ahí me acordaré del Señor y Él se acordará de mi, estaré confiado y Él me dará la victoria.