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- Aquellas ciudades fueron grandes en pecado y mucha maldad las envolvía, fueron ciudades que desafiaron a Jehová con las obras contrarias a su voluntad, no tuvieron misericordia y se gozaron por hacer lo malo delante del Señor; fueron ciudades que Dios tomó para dar castigo por sus muchas faltas y muchos pecados. Los que no tuvieron misericordia ahora requerían de la misericordia de Dios.
- Que hacer cuando la decisión está en las manos de Dios?, cuando ya nada podemos hacer, sólo recordar de los males que hicimos y que no hubo arrepentimiento en nosotros. Cuando ya fue consumado el hecho y no levantamos ningún fruto de ello, sino que aumentamos aún más un listado de antecedentes que hablan de lo malo de nuestras obras; Dios conoce cada una de ellas, entonces no estará más en nosotros él decidir sino sólo esperar un final inminente.
- Cuán duro saber que no hay salida cuando nos equivocamos y no hay vuelta atrás cuando fallamos a los dichos del.Señor, cuando por egoísmo fuimos gobernados y por la maldad que nació en nuestro corazón fuimos sepultados; qué duro cuando sabemos que la desdicha nos persigue por haber pecado y no tener más palabras de vida en nosotros. Antes bien sería reflexionar y orar a Dios, clamar una vez más por un cambio total, por una salida definitiva a nuestro mal, una nueva vida antes que un destino de destrucción total.
APLICACIÓN:
- Cuanto se lamenta Dios por los que hacen obras malas, cuánto lo declara y muestra sus sentimientos para describir las obras malas en los que andan errantes en la tierra. Dios lamenta tantos errores pero aún espera en que levantemos el corazón y lo renovemos cada día, con palabras de vida y de reflexión, con amor sincero y honestidad de corazón, Dios es más que un padre, es más que amor.
- Una vez más, andemos en El señor, cambiemos para bien, veamos cual es la misericordia de Dios, practicando misericordia en nuestro diario vivir, haciendo obras de bien y no de mal, más aún viviendo una vida de santidad en su plena voluntad, andemos en El Señor, busquemos su presencia y seamos uno solo en Él, seamos uno con Dios, seamos uno con El señor.