TIEMPO DE ORACIÓN: 30 Minutos.
- Son incontables e impresionantes las maravillas del Señor. Dice la Biblia que Él guardó y guarda a los que le aman, aquéllos a quienes ha probado en Espíritu y en verdad, a su Iglesia amada. Bastan y sobran los testimonios de la gracia y los milagros del Señor. Es por eso que los pueblos del mundo le alaban y lo exaltan.
- Sal 66:20 Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia. Porque Dios escucha atento el clamor de sus hijos, pero de los que le aborrecen hace oídos sordos. Dios es fiel y nos mira con misericordia.
- Debémos alabar su nombre, glorificarle porque no hay nadie como Él, Dios es eterno, precioso y hermoso, sus palabras tan bellas como su misma presencia, su sustancia es lo que nos da vida y el mayor sentido de ésta existencia. Debémos alabar su nombre, porque Él es bueno.
Aplicación:
- El Señor hace grandes maravillas, de modo que reunidos los santos son anoticiados de todo mover de Dios, no cesarán de manifestarse los testimonios de las maravillas de Dios, mientras tanto, debémos alabarle.