jueves, 26 de junio de 2014

Boris - Hag 1 - El templo del Señor

TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Con nosotros está El Señor, su palabra y su presencia, camina con nosotros y su bendición está de nuestro lado, guarda el corazón del abatido y su amor no termina para los que creen. Edifiquemos la casa de Dios, fortifiquemos sus muros, habitemos su lugar santo, porque no hay mejor lugar para estar, no hay mejor lugar donde derramar nuestra adoración; habitemos su lugar santo juntos en paz, en comunión perpetua a Dios Señor nuestro.
  2. Es el mandato de Dios que vivamos en armonía, que bendigamos su nombre en compañía de los que también aman su nombre, que edifiquemos el templo del corazón, que exaltemos su nombre y levantemos altares de adoración a Él, así nuestra vida sea una muestra del poder de Dios, una señal a los hombres en que todos puedan hallar refugio y consuelo de calidad. Levantemos el templo de Dios en nuestro corazón, edifiquemos con poder, para los siglos venideros, para los días de prueba y para madurez también.
  3. Si alguna vez nos preguntamos sobre lo dura que es la vida y sobre lo difícil que es salir de un problema, esperando que todo terminé y con temor a lo que venga después, entonces habría que ver como está el templo de Dios en nuestro corazón, en nuestra comunión, si andamos juntos como hermanos y si estamos haciendo lo que agrada a Dios, tendríamos que meditar sobre lo que hoy dice Dios, que mejor es caminar en la casa de Dios, edificar y permanecer en su santo templo. Amén.

APLICACIÓN:

  • Hoy también es tiempo de oportunidad, de comenzar otra vez y caminar de la mano de Dios, tiempo de vivir según su palabra y de andar en sus caminos como lo manda El Señor; levantando fortalezas de fe y verdad en nuestras vidas, alimentando con fe nuestro corazón, en paz con Dios y con los hombres, camino a la perfección, hoy hagamos conforme a su palabra, edifiquemos la casa del Señor, meditemos en ello, seamos de bendición. Amén.
  • Dios es bueno, Dios es fiel, justo en sus dichos, siempre fiel, verdadero y sincero, cuán bello es su amor, cuán hermoso es El Señor, le amamos, le adoramos, somos parte de ese amor, de aquella redención; cautivó nuestro corazón, lo hizo brillar, lo cambio y renovó. Bueno es Dios, que da oportunidades para trabajar en lo que por error habíamos derribado, para levantar un nuevo altar de adoración, el templo del Señor.