viernes, 18 de julio de 2014

Boris - Zac 12 - El favor de Dios


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. El favor de Dios es único, su presencia con los que le aman y han sufrido por causa de su nombre, libertad y victorias hay en Él, en su poder y en sus misericordias, levanta al caído y renueva pactos con el herido, hace maravillas en la tierra y es glorificado su nombre en medio de la misma. Su pueblo se levanta poderoso, se levanta victorioso porque fundamenta su fuerza en Jehová de los Ejércitos, quien guarda sus pasos todo el tiempo.
  2. No habrá opresor que pudiera escapar, no habrá injustos que hayan hecho maldad con los hijos de Dios y que puedan alegrarse en sus obras, porque sólo Dios tiene poder para dar y para permitir. Mantiene Dios el control de todo aunque nosotros no lo lleguemos a comprender, aunque no lo podamos creer; Por tanto, vivamos confiados y con la mirada puesta en nuestro Salvador, el autor y consumidor de la fe, vivamos con la esperanza de que está cerca el día en que veremos su gloria, cuando veremos su gracia manifestarse como nunca antes.
  3. Todas las naciones lo conocen, esta grabado en sus corazones, son testigos de la obra de sus manos y aún se valen de Él para sobrevivir; vendrán y se postrarán ante Él, reconocerán sin pecado y el precio de la sangre de Cristo, lamentarán mucho el no haber seguido su pacto hermoso, clamarán en oración, se rendirán ante los pies de nuestro Salvador. Y no por eso cambia Dios, sino que su gracia brilla más y más, porque solo Él es fiel.
APLICACIÓN:
  • Rey de justicia y Rey de amor, bueno y poderoso es El Señor, digno y justo, santo y fiel; reina por los siglos, es nuestro amigo fiel, siempre eterno Dios, siempre justo y fiel, valiente y bueno, hermoso en su proceder, perfecto en todo sentido es el amado de nuestro ser. Librará El Señor, sanará y levantará El Señor.
  • Cada día aprendemos más de la misericordia de Dios y de su fidelidad, cada día somos maravillados por la gracia que descarga sobre nuestras cabezas, aunque no somos dignos, Él nos hace dignos, aunque no lo merecemos, Él dio la vida por nosotros; vive en nuestro corazón, se levanta nuestro Salvador, dándonos la victoria en medio de cada situación, en cada momento de debilidad en nuestro interior.