- Tristemente la vanidad de ésta vida hace desviar a muchos, cuán frágil es nuestra mente y cuán fuerte la tentación hacia los deséos de nuestro corazón, creo que sin Dios es imposible llegar a la perfección. El Señor nos da redención y salvación, perdón de pecados y vida eterna. Éso es lo mejor que puede pasar.
- Hay que prepararse para el día que vendrá, para lo cual no se podrá cambiar nada de lo que se ha hecho hasta ahora, porque como está escrito: ignoramos la obra de sus manos, así ignoramos cuánto daño nos podemos estar haciéndo.
- Es necesario renunciar a los deseos de la carne y vivir una vida más digna delante de Dios, no dejando que los deséos del corazón sean la raíz de nuestros males y mejorando cada día en la búsqueda de Dios.
Aplicación:
- Debo quitarme las excusas de la cabeza y comenzar a trabajar, ya que el tiempo es corto y se pasa muy rápido, debo mejorar cada día, y no olvidar lo que Dios ha hecho en mi.