martes, 28 de abril de 2009

Boris - Gal 4 - Hijos de la promesa

  1. La historia nos dice que Abraham fué llamado amigo de Dios, también llamado el padre de la fe; tuvo dos hijos uno por la carne y otro por la promesa . Si bien por la fe somos hechos hijos de Dios también somos parte de la promesa, estámos tan unidos a Dios que somos uno mismo con Él, de tal manera que el Espíritu de Jesucristo en nuestras vidas clama ¡Abba,  Padre!. Ésta palabra "Abba" es de origen arameo y expresa intimidad, confianza y amor; cual sentido tiene nuestra vida en relación a nuestro padre Dios.
  2. Dios espera que no dejemos de ser parte de ésta promesa, porque de cierto modo y ocación nos alejamos de Él, tomámos en cuenta diferentes motivos mundanos y los hallamos cual dioses que nos alejan del amor de Dios y nos hacen olvidar de la promesa y del pacto que tenemos con quien dió la vida por nosotros. Dios es el único que lo ha dado todo por nosotros y para tenernos cerca de Él. Es la mayor muestra de amor.
Aplicación:
  • Somos parte de la promesa, por lo que tenemos naturaleza espiritual y no por la carne. Nuestro destino es diferente!!, somos hijos de la fe, Dios nos llamó a su lado, siempre clamaremos Abba!! como lo hace un niño de pecho... Dios nos ama tanto, tanto, tanto... No existe quien nos aparte del amor de Dios.