miércoles, 17 de junio de 2009

Boris - Heb 10 - Haciéndo la voluntad de Dios...

  1. Entonces verdaderamente, el sacrificio hecho con sangre de toros y machos cabríos no era capáz de quitar los pecados, no como la sangre del cordero de Dios; porque la Biblia dice que aquéllos sacrificios no fuéron agradables a Dios, era necesario un sacrificio perfecto. A Dios sea la gloria.
  2. Luego vino la gracia, y Cristo abrió el camino al Padre, y Dios decidió olvidarse de todo pecado de aquél que proceda al arrepentimiento, dándole perfección, escribiéndo su ley en el corazón y en la mente.
  3. Me llama la atención la fortaleza de Cristo, que sabia exáctamente cuál era su misión en la tierra y se sometió a la voluntad de Dios hasta la muerte.... Creo que ahora me doy cuenta cuán importante es someterse a la voluntad de Dios, sólo quiero oír su voz.
  4. Dios nos anima a que entrémos confiados a su presencia, con corazón sincero, limpio de toda mala conciencia. Es duro saber que cuando fuímos perdonados fuímos limpios y cuando volvímos a pecar hicímos afrenta al Espíritu. Llama a la reflexión, y exhorta a volver a llevar la vida en el Espíritu tal cual lo hicímos cuando nuestro primer amor, mirándo nuevamente la esperanza que en el Señor encontrarémos.
Aplicación:
  • Quiero dejar de oír tanto ruido porque no me permite escuchar la voz de Dios. Quiero dejar de pensar y sólamente oír su voz, cuánto quisiéra pasar un tiempo con mi Señor... Mi único anhelo, mi único deséo sea su presencia, y no volver atrás... Dios dió su tiempo y no lo supe escuchar... Volveré, y me encontraré conmigo mismo y con mi Señor para siempre...