- Jesús hizo andar a un paralítico y no siendo suficiénte le fuéron perdonados sus pecados. La Biblia dice que Jesús vió la fe de ellos... y el paralítico era su amigo, y ellos lo amaban; Jesús vió cuánto amaban al que estába postrado, Jesús vió la fe de ellos... creo que el amor también impulsa a la fe, y ésta se acrecenta ante los ojos de Dios; además que, si ellos tenían esa fe, y Dios conoce el corazón del hombre, pues El Señor también conocía el corazón del paralítico... y aún más conocido, por la fe de ellos. Hay un dicho que dice: dime con quien andas y te diré quien eres, pues el dicho en su forma más básica expresa ésto mismo, seguramente el paralítico también amaba a sus amigos y tendría la misma fe de ellos, y ésta amistad es admirable; mas el dicho no es absoluto, pues casualmente en éste capítulo también vemos que Jesús se juntó con publicanos y pecadores, y Él no era como ellos. Dios conoce el corazón de los hombres.
- Jesús se juntó con publicanos y pecadores, y Él no era como ellos. El Señor dijo que los últimos serían los primeros, y Dios dice que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Él mirá el corazón. Muchas veces sómos guiados por nouestros propios preceptos, preceptos de hombre, a veces hasta intentamos que los demás se sujeten a ellos, tal vez deberíamos ponernos en los zapatos de los demás, tal vez creer realmente que los que tienen necesidad de médico son los enfermos. Dios no hace acepción de personas, así sea entre nosotros también.
Aplicación:
- Dios conoce el corazón del hombre, pero el hombre no conoce el corazón de Dios. Cuanto más intentémos ser sábios en nuestra propia opinión, tanto más huirá de nosotros la verdadera sabiduría. Pero podémos ser humildes en nuestra propia opinión, y aceptar aún lo que no entenderíamos... Debemos confiar, pues la fe comienza justo donde termina la lógica y la razón. Gloria a Dios!!.