martes, 8 de abril de 2014

Boris - Ose 7 - En sus manos


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. La iniquidad y la rebelión, son parte de la dureza del corazón, parte de nuestras rebeliones contra Dios y la causa de nuestras desgracias. Dios lo mencionó y Él aborrece todo eso, lo resalta mostrando que antes que andar en obediencia elegimos andar en el pecado. Qué débil es el corazón, cuán frágil es la mente y qué dificultad tan grande el andar en la carne; Sin el Espíritu Santo no hallaremos la paz y no veremos la luz, sino que sólo habrá frustración y desconsuelo.
  2. Por qué nos hemos alejado tanto?, y por qué nos olvidamos de nuestro creador?, ignorando conscientemente los dichos y el consejo del que todo lo puede, dando paso y abriendo puertas a la muerte y al pecado. No somos dignos de llamarlo Señor, ni podemos considerarnos santos de verdad si no estamos en paz con Dios. Dios quiere cambiar nuestro corazón, quiere bendecirnos y exaltarnos junto a su gloria, volvamos al Señor.
  3. Por algo nos llamó El Señor, por algo nos sacó de donde nos hallábamos, por algo entregó su vida para pagar por nuestros pecados, lo hizo por nosotros, porque nos ama más que nadie en éste mundo, volvamos a Dios, a sus caminos y a la gracia que mana de sus manos, volvamos al Señor y a las misericordias de andar en su presencia, a la vid que es su hermosura; nada en este mundo se puede comparar a su amor y a su fidelidad. Nada se puede comparar con El Señor nuestro Dios.
APLICACIÓN:
  • Hoy también es un día para recordar de donde vinimos y quien nos liberó de lo mal que nos hallábamos, para recordar las promesas que un día recibimos y los sueños que Dios puso con todo su amor en nuestras vidas. Recordar que somos sus hijos y que con su ayuda veremos la victoria en nuestras vidas, que a pesar de todo, Él nos sigue amando.
  • Este mundo lleno de aflicción y dolor, base para nuestras debilidades y nuestras rebeliones, guardemos el corazón, seamos sinceros a la hora de hablar con Dios, confesando con valentía y con honor las fallas al caminar lejos de su amor. Dios es fiel y perdona, cuando se haya clamado y abierto el corazón, cuando le busquemos transparentemente y con la convicción de que en sus manos cambiará nuestro corazón. Seamos valientes para entenderlo, para entregar en sus manos nuestro corazón.