viernes, 3 de mayo de 2013

Boris - Sal 8 - Nada hay en nuestras manos

TIEMPO DE CALIDAD: 10 Minutos.
  1. Ciertamente Dios creó los cielos y la tierra, los hizo grandes en hermosura y derramó de su Espíritu para darle vida, ciertamente es Dios el creador y aquél digno de gloria, el que es y será para siempre exaltado, cuántas las maravillas de sus manos y cuánta grandeza en su nombre. Dios siempre bueno y precioso.
  2. Insignificantes somos, ni siquiera dueños de nuestro destino, mas Dios nos visitó y más grande aún su gracia para salvarnos; no lo merecemos, claro que no!, pero qué más podemos hacer?, nadie puede pagar tanto amor, solamente el corazón sincero podrá dar palabras de gratitud.
  3. Así se mueve el Espíritu de Dios, toca cada vida y hace imaginar la belleza del Señor, las obras que hizo Él y la gracia que derramó como un manto de salvación. Como a niños nos amó y como una hermosa canción nos exaltó... como a ninguno. Bendito es El Señor.
APLICACIÓN:
  • Nada hay en nuestras manos, sólo alzarlas para alabar a Dios, para amarle cada día más. Son tan bellas las palabras y la misericordia del Señor. Será para siempre en nuestro corazón.
  • El más puro amor el del Señor, que creó todo lo que hay y lo puso en manos de quienes menos lo merecían, y con todo hizo misericordia y gracia en ellos.

Boris - Sal 7 - Con sinceridad

TIEMPO DE CALIDAD: 10 Minutos.
  1. Confianza en El Señor, integridad en quien busca el agrado de Dios, todos los malvados continuarán su obra, mas su camino también está en las manos del Señor. Dios es justo y abomina el mal, Él hace justicia y habla toda la verdad, de lo que espera a los que se burlan de Él y quienes ignoran su nombre, así como esta escrito sólo corren hacia su propio mal. Pero los que esperan en Jehová son guardados por el más grande guardián.
  2. Sin medida alabarán el nombre de Dios los que le aman, los que conocen su nombre y han visto la verdad, y sin medida le alabaran en su monte santo porque su gracia ha cubierto toda la tierra, porque la verdad los hizo libres.
  3. Mas ay de los que practican iniquidad, y de los que aborrecen a los amados de Dios, pues El Señor lo conoce todo y aún los pecados del que se sienta íntegro de verdad. Dios mire nuestros corazones y nos ayude a limpiarlos de impurezas tal vez voluntarias, que nos dé el valor suficiente para afrontarlo y poner a sus pies todo cuanto somos y podemos ser.
APLICACIÓN:
  • Cuánta falta hace la sinceridad y la verdad en nuestras vidas, cuánta falta hace la pureza en el corazón y la humildad para afrontarlo, Dios ya lo sabe todo, pero es necesario clamar por sanidad y por perdón, porque no somos dignos sino por Él.
  • La necesidad de Dios marca la diferencia entre los que sufren por sus errores y los que alaban su nombre, la sed de alcanzarle a Él y estar a sus pies. No hay mayor deseo en mi corazón, sinceramente no lo hay.

Boris - Isa 1 - Para sanar y limpiar nuestro corazón


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Dios es bueno, es justo y verdadero, su voluntad agradable y perfecta, lo conoce todo y mira desde lo alto las obras de los hombres, las obras de su pueblo y lo profundo de sus corazones.
  2. Oh!, cuánto hemos fallado, y cuánto se ha entenebrecido el corazón de los hombres, pues también estamos sujetos al poder de Dios y estamos en sus benditas manos. Se ha multiplicado la maldad y hay gran tribulación en medio de éste pueblo, no hay quien haga lo que es bueno, vivimos en medio del pecado.
  3. Si somos hijos de Dios hagamos las obras que son de Dios, y si alabamos su nombre seamos como el que enciende una luz en medio de la oscuridad y guardemos la paz. Levantémonos y luchemos por la verdad.
  4. Porque el juicio de Dios llegará y serán vistas todas las obras y el accionar de los hombres. Cuán bueno sería que los hacedores de mal también se volvieran a Dios, se arrepintiesen de corazón y así Dios cambiaría ésta nación,.
APLICACIÓN:
  • Así como Dios es Santo seamos también santos, y como Él es bueno cambiémonos a lo que es bueno de verdad, dejando atrás los sacrificios vanos y la falsedad de nuestras vidas, seamos santos.
  • En El Señor está la gracia y en Él está la bendición para sanar nuestras heridas y para limpiar nuestro corazón... Para sanar nuestra tierra y para guardar nuestro corazón. Amén.