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- Ciertamente Dios creó los cielos y la tierra, los hizo grandes en hermosura y derramó de su Espíritu para darle vida, ciertamente es Dios el creador y aquél digno de gloria, el que es y será para siempre exaltado, cuántas las maravillas de sus manos y cuánta grandeza en su nombre. Dios siempre bueno y precioso.
- Insignificantes somos, ni siquiera dueños de nuestro destino, mas Dios nos visitó y más grande aún su gracia para salvarnos; no lo merecemos, claro que no!, pero qué más podemos hacer?, nadie puede pagar tanto amor, solamente el corazón sincero podrá dar palabras de gratitud.
- Así se mueve el Espíritu de Dios, toca cada vida y hace imaginar la belleza del Señor, las obras que hizo Él y la gracia que derramó como un manto de salvación. Como a niños nos amó y como una hermosa canción nos exaltó... como a ninguno. Bendito es El Señor.
APLICACIÓN:
- Nada hay en nuestras manos, sólo alzarlas para alabar a Dios, para amarle cada día más. Son tan bellas las palabras y la misericordia del Señor. Será para siempre en nuestro corazón.
- El más puro amor el del Señor, que creó todo lo que hay y lo puso en manos de quienes menos lo merecían, y con todo hizo misericordia y gracia en ellos.