TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- El Espíritu de Dios guía por buen camino, por sendas de bendición; todos los que se rinden ante Él alcanzan misericordia y sus hechos son verdaderos porque hacen la voluntad de Dios. Así como Ester, que decidió hacer la voluntad del Señor a pesar del peligro y lo que le fuera a suceder, ella dio su vida con mucho valor, y Dios se agradó de aquéllo y la exaltó en gran manera.
- Qué importa la belleza o qué valor tienen las riquezas cuando de hacer la voluntad de Dios se trata... Qué valor tienen los anhelos de los hombres, si Dios es el dueño de todo... Aún de nuestras almas. Es mejor servirle a Dios, estar en sus atrios y gozarnos en su presencia; Estar con El Señor es la mayor riqueza en ésta vida.
- A todo ésto complazcamonos de adorarle y bendecir su nombre, rendirnos a sus pies y mostrar nuestra entera adoración al rey de reyes, al único Dios, creador de todo lo que hay. A Dios gloria y honor, pues nadie más tiene una esencia tan pura y tan buena, alabado sea El Señor.
APLICACIÓN:
- No dejaremos de confiar en El Señor. No dejaremos de servirle a Él y de alabar su santo nombre, quien es digno de ser exaltado, de ser adorado. El que nos levanta y nos da valor, el que nos ciñe de poder y hace maravillas en medio de su pueblo. Grandes cosas Dios hará en medio de su pueblo.
- No me canso de repetirlo, cuán grande es Dios, cuán grande es su amor, con tanto amor me levantó y me enseñó la gracia de su presencia, me hizo diferente a los demás, con dones y talentos, con propósitos y con sueños. Cuán grande es El Señor porque me dio paz, como nadie más me la podía dar, Sólo Él es digno de adorar.