TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Predicación de arrepentimiento, de justicia para todos, por mano de profeta y de uno más que profeta, enviado de Dios con un gran propósito, con una gran misión, preparar el camino del Señor. Vino palabra de Dios a Juan, habló El Señor con Juan, fue instruido y puesto en el ministerio, añadido en medio de los hombres para que les hable de su propio arrepentimiento, bautizó al Señor, le rindió honor, postró su corazón, señaló la salvación para el pueblo de Dios.
- Vino el que había prometido El Señor, aquél que bautiza en Espíritu Santo y fuego, el que tiene al Espíritu de Dios sobre Él, el hijo de Dios, el que tiene la vida y la vida por medio de Él fue hecha, El Salvador, ayudador, el que da su vida por sus amigos, Jesucristo, de quien no seriamos dignos de desatar la correa del calzado, aquél que tiene el poder del Padre y cuyas palabras vivirán para siempre.
- Gracias al Padre por salvarnos, por perdonarnos y darnos una nueva oportunidad, porque su misericordia se extendió más allá de nuestros limites, cuya voluntad nos atrae favorablemente, nos bendice fielmente, hace de hoy un día más precioso que el ayer, hace que los días sean más preciosos y más memorables con su sola presencia. Dios es fiel y nunca cambiará, es el mismo por los siglos de los siglos.
APLICACIÓN:
- Hermoso plan de Dios, maravillosa la vida en Él, en sus dichos y sus pensamientos, no se olvidó El Señor, no dejó de lado su salvación ni desvió su mirada un segundo, hermoso y precioso, fiel es El Señor. El ministerio de Juan, cuánta claridad nos trajo, cuánta misericordia con nosotros, cuánta benevolencia y acercamiento, por la gloria y honra de Dios nuestro Señor.
- Hoy es diferente, hoy es resultado del ayer, es el fruto de la misericordia de Dios, que fue propicio a nosotros anteponiendo su buena voluntad, fue maravillosa su decisión y preciosa su salvación, hoy es y será por siempre un nuevo despertad, cada día de misericordia y gracia, días de buena voluntad, rodeados de su gloria, recordando tan preciosos ministerios que nos dejaron marcados para siempre, amados para siempre. Amén.