sábado, 17 de enero de 2009

Boris - Hch 15 - Gracia y Misericordia

  1. Dios no hace acepción de personas. Dios decidió que todos y cada uno de nosotros fuéramos salvos, así que la obra es grande y hay necesidad de obreros, así es que Dios purifica nuestros corazones.
  2. Los fariceos querían poner a los discípulos en duda en cuanto a lo que creían acerca de los gentiles, pues siempre hay alguien que quiera confundirnos, diciéndo que no somos dignos, que no tenemos fe, de repente que Dios no nos perdonaría. A la verdad nadie sabe de los pensamientos de Dios, pero una cosa si es ciérta que para Dios somos uno mismo, y no hay ningúna diferencia para poder acercarnos a Él.
  3. aquéllos que aún no conocen al Señor y no tienen a Cristo en su corazón son suceptibles de hacer tributos a otros ídolos, éste mundo está lleno de maldad y equivocación. Dios busca que todos encuentren la salvación, por eso que su misericordia es nueva cada día, con que todos se salven. Asi es, debemos orara por aquellos que sin saberlo buscan otros dioses y no saben lo equivocados que están.
Aplicación:
  • Digámosle NO a las camarillas, ya que sin saberlo nos alejan de Dios. 
  • Persistámos en buscar pasión por evangelizar, aún en nuestra vida que todos sepan que somos discípulos de Cristo en que nos amemos y proclamemos el nombre del Señor, la salvación que trae la verdadera libertad.
  • Que Dios bendiga y derrame de su Espíritu sobre aquellos que lo buscan y le sirven, y que aún sigan juntándo riquezas en el reino de los cielos; que séan los violentos que atormentan el reino para obtener las bendiciones de Dios.