- Cuánto padeció el Señor y aún así nos amó hasta lo último y se entregó por nosotros. Nos amó y nos cuidó de los males de éste mundo. Cuándo dijo que nos cuidémos de la levadura de los Herodes y fariseos, primeramente en cuanto a Herodes porque era un hombre escarnecedor y en cuanto a los fariseos porque eran hipócritas; y éstos son males que en mucho atrapan a los cristianos. Cuidémonos de ésta levadura.
- Lastimosamente muchos creen sólo por señales, nosotros no creeremos por señales, porque en nuestras vidas ya se dió una manifestación divina, la cual es mayor que cualquier señal, y nuestro entendimiento es uno solo... Nuestra esperanza está basada en Cristo, hijo de Dios y roca firme de nuestra fe.
- Cristo tenía una misión y debía ser cumplida, pues ese era su propósito, fué valiente, fué leal, fué honesto hasta la muerte, pues anunciaba todo lo que sucedería con la verdad y éso incluía su padecimiento, humillación y muerte. Gracias a Dios por Jesucristo.
- Habría que meditar en el ministerio de Jesús, y poder apreciar lo grande de su amor, la inmensa manifestacion de su misericordia; y tratar de aplicarlo a nuestras vidas, estoy completamente seguro que si todos actuáramos como Cristo éste mundo tendría otro destino, mas nuestra oración sea la de amor y perdón como lo hizo Cristo por la humanidad.
Aplicación:
- Vivirémos tomándo en cuenta las palabras de Jesús en cuanto a la levadura del mundo, en ello sabemos que nuestra fe es mayor y que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece, quien vendrá en gloria y nos exaltará a lo sumo con Él. Gloria a Dios