TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Yo sé que mi redentor vive... En medio de las circunstancias y en medio de ésta carne; me levantará y me sostendrá, ya que el cuerpo es azotado por el dolor y sabido es que tendremos aflicción. El amor vence al temor, vence y trae paz al corazón.
- Vendrá El Señor, lo declaro: Sé que mi redentor vive y pronto vendrá para sanar y restaurar, para hacer olvidar. Dios es grande, grande es El Señor.
- Bendito sea Dios que con tanto dolor lava nuestro rostro y nos muestra esperanza contra esperanza, nos muestra la verdad de sus caminos y hace fluir una nueva melodía en nuestro corazón, nos prepara para lo venidero y levanta nuestro rostro hasta hacerlo brillar; bendito sea Dios.
APLICACIÓN:
- Nos hizo libres, nos hizo santos, guardó nuestros pactos y sabemos que lo veremos llegar, levantó nuestra mirada cuando necesitábamos declarar que en medio de la oscuridad tenemos un Dios sin igual. Así es Dios, así la libertad nos dio y con tanto amor junto con nosotros sufrió. Bendito sea El Señor.
- Qué importante es declarar su poder, ver el horizonte cubierto de bendición, saber que nuestro redentor vive y que su gran amor se extiende sobre los mares alcanzando cada rincón. Paz puso en mi corazón, me dio pasión y devoción. Gracias Dios, gracias Señor.