- Pro 28:1 Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo está confiado como un león. Así es en realidad, que todo aquél que no búsca al Señor y que no está bajo su gracia no tiene seguridad de su situación, mas huye de todo cuanto le agobia, siendo ésto de gran tristeza para su vida; en cambio todo aquél que búsca a Dios y que entrega su vida a Él, será el hombre más confiado y seguro, por cuanto tiene verdadero fundamento y no huye, porque no hay motivo suficiente para sentir temor. Sin duda, vemos el poder de Dios reflejado y manifiesto en éste versículo.
- Todo se centra en una decisión. El hombre con Dios caminará por sendas justas y sin temor, pero el hombre sin Dios no prospera y camina pensando en las aflicciones del mundo ya que su destino es incierto. Por tanto, a todo aquél que aún no ha conocido a Dios más conveniente le es acercarse a Él, y conocerle, para así vivir una vida digna, acompañada de justicia y bendición. Dios paga mejor que los hombres.
- Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Es justamente de lo que hablamos, aún los justos pecan porque están en la carne, pero el justo vuelve a su camino y confiesa sus delitos. Dios perdona y se reconcilia con los hombres que de corazón se arrepienten. Más nos conviene confesar nuestros errores para ser renovados y aprender más de lo que es la misericordia.
Aplicación:
- Para no andar turbado y sin aliento por no conocer de mi destino y no saber lo que me espera, para no conocer más lo que es tristeza de corazón, y el vacío de la incertidumbre, para que las aflicciones no me atormenten, seré capaz de acercarme a Dios confesando cualquiera sea mi delito y de éste modo, como aquél hijo pródigo alcanzaré misericordia.