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- La corrupción por el pecado llega a la destrucción total del pecador, como un cáncer que devora poco a poco y sin darse de cuenta la muerte envuelve y termina con el pecador y sus pecados. Tan sutil y tan fácil para el engaño es el pecado y las perversiones, la fornicación y adulterio; por lo que hay gran peligro en mirar éste camino.
- El Señor es más que claro en su palabra, nos muestra la verdad de las cosas en el corazón del hombre y la mujer, de modo que estemos atentos para no caer también nosotros en los mismos pecados, y ser devoradas nuestras carnes y quemados nuestros huesos. Mejor es ser sensatos y obedecer sus dichos antes que hacer nuestra propia voluntad y hundirnos en errores mayores aún.
- El primer lugar en nuestras vidas debe ser para El Señor, pues sólo Él es digno de la adoración y sólo en sus dichos podemos hallar la salvación; solamente en su palabra encontramos refrigerio para nuestra alma, solamente en sus dichos está la vida verdadera, a Él sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén.
APLICACIÓN:
- Guardemos sus dichos para no pecar contra Él. Vivamos en santidad para no experimentar lo que en realidad ya sabemos, que por nuestros pecados y la dureza de nuestro corazón solo encontraremos dolor y perdición. Entonces mejor es uno de sus dichos que miles de sueños dados al pecado, sólo en El Señor hallamos la vida verdadera.
- Para mi vida sea la única señal y la única muestra de paz el andar en su presencia y la gracia de sus caminos, sea agradecido mi corazón antes que engañado por el egoísmo que circula alrededor. Sea exaltado El Señor y exaltado en alto por todo lo que es y ha hecho en nuestro corazón. Amén.