TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- El Señor conoce los tiempos y conoce los corazones, Él es el dueño de todo lo que hay y en sus manos está el destino de buenos como de malos, en Él está la vida y sólo en Él se realizan los sueños, sus dichos, las palabras de su boca y la victoria eterna. En Dios descansa mi alma.
- No luchará mi alma en contra de Jehová, no se afligirá mi corazón buscando otro camino, pues he hallado que mis pies sólo pueden seguir el mismo camino y la dirección correcta en las manos del Señor. Así está escrito, toda profecía y toda justicia fueron dadas de su boca y viven en mi corazón, brillan en mis pensamientos.
- Será siempre su voluntad y será para siempre su hermosa palabra, la que alimenta mi alma, cuidará y dará consuelo a mi ser, creeré en mi Dios y profetizaré los dichos de su boca, así será grande el final, hermoso en mil maneras, será la canción eterna a sus pies, en sus benditas manos. Grande y poderoso es El Señor.
APLICACIÓN:
- Me abstuve tanto de profetizar, porque había olvidado el poder de su palabra, que me sostiene y me da sentido, ahora camino un mismo camino, confiado y sabido cual es mi destino. Creeré, para siempre creeré.
- Ni el más alto orgullo me dará consuelo ni el despecho arrancará el que es el amor eterno, ninguno me dirá que mi Dios me haya abandonado, pues vivo confiado y sé que ante mi Dios seré prosperado.