- Éste capítulo habla de la desconfianza, que creo yo que para algunos casos es buena y para otros no lo es. El discernimiento lo da Dios, podemos discernir en la desconfianza cuando hay compromiso y responsabilidad de por medio, y podemos abrir a la confianza cuando se trata de las cosas de Dios, porque en Él si se puede confiar.
- Deberíamos tener celo por las cosas de Dios y desconfianza con aquéllo que viene de otra naturaleza. David guardó el celo por las cosas de Dios aunque haya estado con los filisteos; Dios mira las intenciones del corazón, los hombres no.
- Ciertamente Dios es Dios de oportunidades, y sólo Él da las ocasiones y es dueño del kairos de su voluntad, Dios es bueno y tiene un momento indicado, Él es Dios de oportunidades.
Aplicación:
- Deberé aprender a confiar más en Dios y a tener más celo por sus asuntos, tomar en cuenta sus oportunidades y ser fiel en todo tiempo, es una gran lección.