lunes, 1 de septiembre de 2014

Boris - Mat 1 - Dios con nosotros

TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Maravilloso el tiempo del Señor, hermosos sus designios, por lo cual nos alegramos grandemente, al hablar de Jesús, de su presencia, ese santo nombre que es sobre todo nombre, cuanto se alegra mi corazón. Su divinidad es preciosa, su santidad maravillosa, justo y fiel es Dios, grande y hermoso nuestro Dios. Miles de gracias a Dios por haber hecho semejante obra de amor a nuestras vidas. Cristo vino y murió por nosotros, el regalo más grande que pudiéramos tener.
  2. Todo tiene un propósito, todo tiene un porqué en los planes del Señor; así fue con la genealogía de Jesús como con la obediencia de José, quien fue obediente y justo delante de Dios, idóneo para recibir al Rey de reyes, el molde ideal para ver crecer al Salvador. Jesús, conocido como el carpintero es nuestro Señor, el hijo del carpintero, siendo estimado en poco por los hombres, más en nuestro corazón el hijo verdadero, amado de las naciones.
  3. Cuando Dios tiene un plan para nosotros, este es incorruptible, no se puede cambiar y tarde o temprano llegará, por lo que sólo nos queda trabajar confiados en que llegará, no perder la fe y la esperanza en que Dios es fiel y en que en nuestro corazón ya está la maravillosa presencia de Jesús de Nazareth, Dios con nosotros, consejero y buen pastor. Digno de gloria y digno de honra, nuestro Señor.
APLICACIÓN:
  • Cuán hermoso es El señor, cuán hermosa su presencia, cuán maravillosa la buena noticia, preciosa su benevolencia y el conocimiento de que vino a nuestras vidas y vive en nosotros. Hermoso es El señor, hijo de Dios, Santo y perfecto, justo y fiel por los siglos. Podrá ser la vida muy dura, pero tenemos un Salvador que trae consuelo hasta ver sus promesas hechas realidad. Creemos en Jesús, creemos en su gran amor.
  • Fidelidad de Dios, una sola es, maravillosa y preciosa en nuestro ser, la que nos da fuerzas y nos da poder para crecer y ser parte de su plan hermoso, la que nos muestra la gratitud de estar en Él, en el Padre, en sus caminos y en la voluntad de crecer, primero volver a nacer. No hay días en que no veamos cuán fiel es Él, no hay días en que no sepamos que Cristo vino a vencer. Hoy en día el mundo se está conmocionando más y más, y clama a la presencia de Dios, hoy día se preguntan y esperan que traiga consuelo a su ser, anhelan poder verlo, esperan una palabra de fe.