jueves, 4 de septiembre de 2014

Boris - Mat 4 - Jesucristo El Salvador


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Dios hace milagros, los hace con poder, es maravillosa su presencia y los más humildes se postran ante Él. Valiente y esforzado, varón precioso y lleno de misericordia. Sus palabras devuelven la paz y el ánimo al corazón, sus dichos son más poderoso que espada de dos filos. Vino para salvar, para hacer brillar la presencia de Dios entre los hombres, trajo milagros y trajo prodigios, hizo lo que muchas almas tanto esperaban, trajo salvación al corazón.
  2. Precioso ministerio, hermoso su carácter y su benevolencia en nuestra tierra, grandes palabras y grandes verdades entre nosotros. Jesucristo es la luz que ilumina al mundo y lo hace brillar más que nunca. Jesucristo es la presencia de Dios con nosotros, en su corazón hay gracia, hay perdón. Vinimos a ser salvos por su gracia y por su gran amor. Gracias a Dios por Jesús nuestro único camino al Padre, el único medio por el cual los sueños se pueden hacer realidad, los milagros y lo magnífico a nuestros ojos.
  3. Ser como Jesús es mostrar la gloria de Dios, es llenar el corazón de misericordia y de perdón, es dar la vida por los demás y amar como a uno mismo, es vivir con propósito y con convicción en el corazón, es amar la justicia y abrazar la sabiduría, es morir para uno mismo y vivir para los demás, es andar en paz y en la verdad, es adorar al Padre y sólo servirle a Él. Jesucristo es el amor que lucha, el que brilla en la oscuridad y ante cuya luz las tinieblas no prevalecerán jamás. Jesucristo es la figura ideal del Dios viviente.
APLICACIÓN:
  • Cuán maravilloso el poder de Dios en la vida de los hombres, reflejado en el amor de Jesús hacia la humanidad, cuán grande es el amor de Dios en la vida de los hombres, en sus caminos y en la obra de sus manos. Amemos más que los hombres, amemos como lo haría Jesús, como actuaría Él y como nos amó El Señor. Amemos más allá de lo que nuestros ojos pueden ver, más allá de lo que nuestra mente puede concebir.
  • Dios de gloria y Dios de amor, día de paz en que hizo un milagro El Señor, en que devolvió la paz a algunos y se rindieron ante Él miles y miles de necesitados, hermoso el día del Señor, en que su benevolencia se vio brillar y su poder se mostró más grande que el mundo entero, maravilloso El Señor, Jesucristo Él Salvador.