- Es cierto que el alma clama por Dios, y que aún en la turbación hemos de alabar a Dios. Pero ¿quién es aquél que puede sentir ésto?, tal vez algúno no comprende la expresión del salmo. HAY QUE VIVIRLO PARA PODER SENTIRLO.
- Aún si mis ojos no vieran, he decidido creer, y si se turbara mi alma por razón algúna, yo he decidido creer... desde que decidí creer sólo puedo esperar en El Señor... Aún si sintiére que mis días se acortan esperaré en mi Dios. Es más que una convicción.
- ¿Quién pudiéra ser lleno del Espíritu de Dios? y ¿quién esperaría en medio de su desesperanza, sin sentir el dolor inminente?. La Biblia dice que el cielo se atormenta y los valientes lo arrebatan... El creer puede cambiar totalmente mi vida.
Aplicación:
- Mi fe me hace creer, y aquélla que es más que convicción, no en mucho me llevará a encontrarme con mi Dios, mi esperanza y la fuérza de mi vida.