TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Cuando la justicia de Dios cae sobre los hombres, nada queda oculto y la luz cubre todos los confines de la tierra. Entonces no hay argumentos acerca de los ídolos, porque muchos aún los adoran... y qué harán si se presentase El Señor?, a dónde huirían los que adoran las riquezas y las imágenes hechas por manos de hombre?. El Señor está aquí, Él está en todas partes, está en el corazón de sus escogidos.
- Grande es El Señor, grandes sus maravillas en medio de los hombres. El Señor está presente en la vida de los que le buscan de corazón, está en las obras de sus manos y en la hermosura de su creación. Hoy más que nunca le conocimos y vivimos en un tiempo de gracia que con nada del mundo podríamos pagar.
- La majestad de Dios es incontenible, inimaginable. Muchas veces hablamos de Él sin conocerlo realmente, o al menos su poder y su majestad; no tomamos en cuenta cuán grande es Él, y sólo es parte de una ilusión... Hoy veo cuán poderoso es El Señor, cuánto poder hay en sus manos y la fortaleza de sus palabras. Que me ha mostrado una verdad.
APLICACIÓN:
- La fortaleza está en Él, el dominio y el poder; con sinceridad le alabaré y le adoraré. Como al motivo de mi ser y lo que más ama mi alma, no me dejará solo Dios, no se apartarán éstas palabras de mi corazón.
- Por tanto ahora también sé que me ama Dios, porque me mostró lo maravillosos de su ser y el poderío de sus manos. Porque por encima de todo me amó y me dio salvación.