TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Muchas cosas se pueden hablar para Dios, muchos conocen la palabra y declaran cual es la voluntad de Dios, mas las razones de Dios nadie las conoce y en mucho nos equivocamos porque tampoco las aceptamos. Entonces los hombres cometen errores y cometen transgresión, sin razón incurriendo en pecados sin consolación... Aún desconociendo al verdadero Dios.
- Tantos son los errores de los hombres que no aceptan y no han conocido a Dios, que a la luz son como la fruta seca que se quema en fuego.... hasta el fin serán abatidos y aún más. Por ello es más conveniente bañarnos de humildad y de sinceridad, aceptar la perfecta voluntad de Dios y la realidad que implica comprender la verdadera adoración, ciertamente son pocos los llamados y pocos los escogidos, aquéllos a quienes les fue abierta la vista y miran por medio de la fe. Dios es conocedor de todo lo que hay y lo que ha de acontecer.
- Finalmente la fe ha de ser el sustento más grande en medio de su pueblo, la firme convicción de haber conocido al Señor, y de presentarse postrados en medio del mundo así como vencedores por medio de Cristo Jesús nuestro Salvador. Entonces la aflicción no tendrá más efecto y el dolor ha de ser para la gloria de Dios.
APLICACIÓN:
- Tantos pesares y tantas palabras en la mente de los que sufren, no saben que de todo eso tiene conocimiento Dios, y que de cada uno nos librará El Señor. Hay que dar pasos adelante y presentarse con la firme convicción en el corazón, como verdaderos hijos de Dios en quienes no hay engaño.
- Muchos hablarán, pero la última palabra la tiene Dios, por tanto hay que tener seguridad de que su voluntad es buena y que en medio del temor replandecerá su amor, por eso le alabamos, por eso bendecimos al Señor.