viernes, 10 de octubre de 2014

Boris - Mat 27 - Precioso regalo


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Jesús, el cordero inmolado, limpio y santo, fue entregado por nosotros para perdón de nuestros pecados, fue crucificado y escarnecido, lastimado sin causa y sin piedad por nosotros, hombres de poca fe, faltos de entendimiento. Lamentable ha sido el andar de los hombres lejos de la presencia de Dios, lejos de su consejo por rebeldía y falta de conocimiento. Hoy lo podemos recordar, y meditar acerca del sacrificio de Jesús, de su actitud y el sacrificio en la cruz.
  2. Dios escribió en nuestros corazones su ley y grabo en nuestras vidas la conciencia que nos acusa, por lo que no tenemos excusa de nuestros actos que voluntariamente liberamos aun siendo para obras malas. Pilato sabia que Cristo era acusado falsamente debido a la envidia de los sacerdotes, pero aún así se lavó las manos y lo entregó a la muerte, a la más temible muerte.
  3. Fácil hubiera sido para Dios limpiar la tierra como con el diluvio, fácil para Dios mandar a sus ángeles a quitar todo y comenzar de nuevo, mas no fue así, sino que mantuvo su pacto con los hombres y hasta el día de hoy sale el arco iris como señal de su fidelidad. Prefirió pagar el precio de nuestros pecados y entregar la vida de su único hijo por nosotros. Enviado a la tierra, formado en su ley, con una misión y un propósito, santo, fue crucificado, muerto para que nosotros recibiéramos vida. Mil gracias a Dios.
APLICACIÓN:
  • Amor maravilloso el de Dios, profundo y sincero, justo, fiel, lo más honesto, es precioso y hermoso en gran manera, sigue derramando misericordia en nuestras vidas, sigue confiando en nosotros y en nuestras obras bajo su vista, nos bendice Dios, nos ama más de lo imaginable. Bendito sea El Señor, bendito sea su nombre. Amén.
  • Que comprendamos lo que significa la salvación, lo que es la misericordia y la gracia de Dios, que valoremos la obra de Jesús en la cruz del calvario y que andemos con la conciencia limpia porque nuestras obras son buenas, porque somos hijos de Dios y que su amor nos envuelva y nos muestre cosas más maravillosas aún. Bendito sea su nombre por siempre, amén.