- Ahora sabémos que es bueno imitar lo bueno, así como Pablo hizo lo bueno en su ministerio, nosotros también deberíamos ser imitadores de Pablo, y en lo que sabémos que es bueno, hacerlo también, porque Pablo es imitador de Cristo. También nosotros seámos imitadores de Cristo, en realidad somos pequeños Cristos.
- También sabemos que con un motivo Dios hizo a la mujer, no para ser mayor al hombre sinó para estar sujeta a él, así como el varón está sujeto a Cristo y Cristo a Dios. De todas formas Dios viene a ser la cabeza de todo. Sabémos y Dios lo puso en nuestros corazones, que es lo correcto continuar con ésta forma.
- Dios nos enseña a comer la cena del Señor, en la cual no deberíamos presentarnos sucios de espíritu, porque estar en la cena indignamente acarrea maldición en nuestras vidas, porque primeramente debemos analizar nuestra vida y nuestros actos y si existiése algo incorrecto, corregirlo y pesentarnos limpios ante Dios. Somos parte de un mismo cuerpo y ésta es la voluntad de Dios.
Aplicación:
- Seámos imitadores de Cristo!!!!!!!!...
- El varón es una obra maravillosa de Dios, así como la mujer porque ningúno existiría sin el otro, ésto no por naturaleza sinó por voluntad de Dios. Respetémonos y glorifiquémos a Dios siéndo lo que Él quiere que seámos, varón y mujer; dependiéndo de Cristo primeramente y Cristo de Dios.
- Dios nos dió la capacidad para examinar nuestros corazones, usémos ésta capacidad y presentémonos a la cena dignamente, porque ciértamente somos parte de un mismo cuerpo. Todo ésto para la gloria de Dios.