- Cuando hablamos de frutos dignos de arrepentimiento nos referímos al arrepentimiento genuino que existe en el creyente que decide cambiar de vida y acercarse a Dios. Juan el Bautista fué radical y directo en su forma de enseñar, pues indicó muy claramente la consecuencia de no tener un arrepentimiento genuino y ésto es estar alejado de Dios eternamente.
- Que nuestras obras sean guiadas por la integridad latente en nuestro corazón, cierto es que necesitamos valentía para poder ser íntegros... Dios sea llenándonos de su Espíritu y podamos llevar frutos dignos de arrepentimiento.
- La profesía fué dada, y tal como lo anunció Juán el Bautista el Señor vino y fue bautizado como hombre, igualmente identifiquémonos con El Señor y vivamos llevando frutos dignos de arrepentimiento. Cristo hizo todo lo que era necesario hacer para cumplir el propósito de morir por nuestros pecados.
Aplicación:
- Entonces tomarémos en cuenta el mantener limpio nuestro corazón y guardar la integridad en nuestras vidas y no seamos como quien no lleva fruto bueno... Agradeciéndo siempre el sacrificio que Cristo hizo por nosotros.