TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Dios envió el alimento perfecto, la bebida que salta para vida eterna, la gracia hecha carne, a su Hijo único para que por medio de Él seamos salvos y con sus mismas palabras declaró que a todo aquél que en Él cree lo resucitaría en el día postrero, le daría vida eterna y seria salvo por causa de Él; porque así como el Padre le da vida al Hijo, así mismo por medio de Jesucristo el hijo de Dios todos tenemos entrada al reino de Dios. Gloria a Dios Padre.
- Vimos su gloria, vimos sus milagros y sus prodigios en los hombres, vimos sus milagros y escuchamos todo lo que nos habló, de modo que podemos dar testimonio de que sus dichos son verdaderos, pues los hemos visto cumplirse con toda precisión, Jesús es el pan de vida que descendió del cielo para darnos vida eterna, es la gloria del Padre y nuestra salvación, a Él debemos ir confiadamente, pues en ningún otro hay libertad y salvación, en ningún otro hay paz de Dios.
- Fuimos hechos para buscar alimento, para comer el pan del cielo, porque nada nos es dado si no viene del cielo, tenemos necesidades, todas para poder vivir y Dios conoce cada una de ellas, conoce nuestro corazón y sus intenciones, sabe cual es nuestra necesidad y nos ha dotado de lo necesario, por eso y mucho más le damos gloria, alabanza y honor, le damos nuestras peticiones porque creemos en su poder y en su benevolencia.
APLICACIÓN:
- Gloria a Dios por todas sus misericordias, gloria a Cristo su hijo amado en quien hallamos el auxilio a nuestras necesidades, el único camino que nos es dado hacia el Padre; por su bendita sangre y su carne que fue dada para nuestro beneficio, bendito sea el nombre del Señor.
- Comemos para vivir, el pan no puede venir si no es del Padre, y así mismo vino Cristo a ser el pan que descendió para nuestra salvación, para nuestro perdón, sin Él no tendría sentido vivir, no habría razón de vivir, en Él está la gracia y el perdón, en Él la vida eterna. Dios nos ama más de lo que podríamos imaginar, en realidad no sabemos el por qué, mas sabemos que lo necesitamos con todo nuestro corazón. Amén.