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- En Cristo está la respuesta, en Él los milagros y el poder, Él tiene la gracia y la misericordia para los que necesitan. Poder para hacer milagros y para vencer los obstáculos terrenales, para que el que no veía ahora vea y para que el que se hallaba paralítico, se levante, tome su lecho y siga su camino. Milagros que harían que cualquiera se postre ante sus pies, que dejarían callado al más incrédulo y al más altivo de los hombres, tanto poder que ninguno podría contener, solamente el hijo del Dios viviente.
- La fe mueve montañas, mueve la misericordia, mueve la benevolencia, hace posibles los milagros y nos acerca más al Creador, hace que seamos agradables ante el trono de Dios, levanta nuestra cabeza y guarda nuestras esperanzas en firmeza y en amor. Dios tiene el poder para tocar corazones, para mostrarnos cual es camino de la salvación, para hacernos sentir amados, para mostrarnos sabiduría y prudencia, consejo y justicia.
- Alegrémonos porque nuestro salvador ha venido y ha cumplido con toda palabra dicha por Dios, ha mostrado tan hermoso testimonio y los hombres nada pudieron hacer, alegrémonos porque hoy lo llevamos en el corazón, lo llevamos dentro y esta con nosotros a nuestro lado y en cada paso que damos, ayunando en lo posible y orando en la medida que nos ha dado Dios. No se ha ido nuestro Dios sino que vive en nuestro corazón, no se ha apartado ni mucho menos, no se ha alejado nuestro Señor, está a nuestro lado Dios.
APLICACIÓN:
- Mi corazón guarda las palabras del Señor, sus obras y sus milagros, sus testimonios y su verdad, fui tocado para cambiar eternamente y para andar confiadamente, con un propósito y una comisión junto a mi Dios; he de tomar decisiones que agraden a Dios antes que a los hombres, que aclaren mis visión y que me cubran de su Santo Espíritu. Dios ha sido fiel, ha sido bueno y fiel, lo es y los será para siempre, eternamente, infinitamente Dios es.
- Amado Dios, precioso Señor, justo y fiel, sincero y verdadero, Salvador y consejero, su poder brilla, refleja su amor, su misericordia. Todo esta en sus manos, todo es para Él, para su gloria y su honra, mi corazón no tiene conocimiento ni justicia en si mismo, sino que anda sediento y necesitado, arrastrándose de cansado, delirando de ilusión y dolor. Sin Él nada soy, nada me alcanza, todo me falta. Bendito sea el nombre del Señor.