jueves, 5 de febrero de 2009

Boris - Rom 1 - Integridad

  1. Era notoria la fe de los hermanos Romanos, tanto así que Pablo dió testimonio de que todo el mundo conocía la fe de Roma. Vemos que cuando tenemos testimonio del Espíritu en nuestras vidas, nuestras obras serán conocidas no sólo en nuestro pequeño entorno sinó que serán conocias por mucha gente que no conocemos. La pregunta: ¿Qué clase de testimonio tengo?, ¿Qué clase de integridad llevo?. Si guardamos en nuestro corazón los preceptos de Dios, claramente conoceremos que todos dirán que somos de Dios y que nuestras obras son buenas. Tendremos libertad. La biblia dice que el hombre cuyas obras son malas no sale a la luz, para que sus obras no sean conocidas y no séa reprendido, más el hombre cuyas obras son buenas sí sale a la luz para que todos conozcan sus obras. Seámos personas íntegras.
  2. Pablo tenía una misión, la cual era levantar fruto en todo su camino; en éste capítulo se relata que el deséo de Pablo era llegar a Roma y levantar frutos buenos para Dios, así como lo había hecho con los gentiles, más le fué imposible porque se vió estorbado. Somos plantío de Dios, tenemos su ley en nuestro corazón, ahora es cuando debemos dar el buen fruto para el que existimos. Sirvamos y crezcamos en la fe, para que el mundo sepa que Dios aún cosecha en medio de los espinos.
  3. Pablo da una lección sobre la gente que no reconoce a Dios y se aparta, Dios permite que el diablo tome control en sus vidas. En el mundo se realiza toda clase de iniquidades, perversiones y degradaciones. Lastimosamente todo esto es obra de los hombres, hombres que no temen a Dios y no saben que sólo se preparan para el camino de la perdición. Cuán duro es pensar en todo ésto, cuán difícil comprender la impotencia existente. Oremos y pidamos Dios por ésta situación, Dios dijo: Orad sin cesar.
Aplicación:
  • La integridad es lo que somos cuando nadie nos ve, los hechos de nuestra vida hablan por si mismos. Guardemos la ley de Dios en nuestros corazones. Seámos rectos y con plenitud de espíritu. Dios bendiga a Bolivia.
  • Demos fruto en todo tiempo, no esperando que la situación sea la mejor, rindamos frutos dignos de ser presentados ante Dios.