TIEMPO DE ORACIÓN: 15 Minutos.
- El saber, la prudencia, la justicia y la diligencia son coronas que adornan al hombre que escucha la palabra de Dios y la guarda en su corazón. Todas y cada una de éstas declaraciones son verdaderas, y todas y cada una de las promesas son y serán cumplidas... El hombre que anda de la mano de Dios es hombre de paz y que ha hallado la vida.
- Pro 12:21 Ninguna adversidad acontecerá al justo; mas los impíos serán colmados de males. Dios nos levanta, nos alienta y nos guarda, de modo que no somos abatidos ni tenemos temor en nuestros corazones, sino que alabamos su nombre y le cantamos de día y de noche, así como todo ser celestial que alaba a Dios. Amamos la instrucción de Dios, entendemos cuán grande es su misericordia para con nosotros.
- Pro 12:26 El justo sirve de guía a su prójimo; mas el camino de los impíos les hace errar. Somos guía y somos luz, porque con nosotros está Dios todo poderoso, y damos pasos firmes y seguros hacia su reino, por cuanto creímos en Él y anhelamos su presencia, nuestros caminos son de prosperidad.
- Pro 12:6 Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre; mas la boca de los rectos los librará. Porque Dios nos ha colmado de poder, y su gloria nos acompaña siempre, ahora somos embajadores de su majestad y por tanto también somos libertadores que llevan justicia y paz. Somos dignos porque Él nos hace dignos.
Aplicación:
- Debo llenarme de espiritualidad, debo entender que Dios está de mi lado y que mis palabras ahora se convierten en palabras envueltas en poder de Dios, porque de mi boca no saldrá engaño ni destrucción, sino verdad, justicia y libertad.
- Estoy seguro que Dios tiene grandes cosas preparadas y listas para ser tomadas, en ello se centrarán mis metas en toda nueva oportunidad.