- Oh! cuán importante es refrenar la lengua, la Biblia dice que la lengua es lo único que el hombre no puede contener, porque si alguien tan solo pudiéra refrenar su lengua sería varón perfecto, y nada podría salirse de su control.
- Ciertamente nos equivocamos y cometemos errores, siempre lo hacémos, en lo personal he cometido errores terríbles y luego me he arrepentido, y en una gran mayoría han sido producto de mis propias palabras, la Biblia dice que de la abundancia del corazón habla la boca, así que la lengua es un símbolo de ésta palabra, lo cual significaría que nuestro corazón está tan errado como nuestras mismas faltas.
- La verdad es que no cometemos errores con nuestros miembros sinó con nuestro corazón, porque de ahí es que salen todas nuestras obras. aún podríamos ser transgresores sin necesidad de usar la lengua, con tan sólo un gesto, tan sólo una acción... Más Dios ahora nos muestra lo que no podemos ver, y que si conocemos y pecamos los ignoramos, tendríamos que reflexionar acerca de la pureza del corazón; mientras ésto no se haga, nuestra lengua seguirá trasmitiéndo aquél fluír que sale de nuestro corazón.
- Recuerdo que cuando pequeño no hablaba mucho pues era tímido, y me salvaba de cometer errores, de cierta forma tenía temor al qué puedan pensar los demás si me equivocaba, mas ahora que soy mayor me doy cuenta cuán importante era tener ese espíritu de reverencia y temor hacia la posibilidad de equivocación. Hoy creo que Dios nos da el crecimiento para que no sólamente crezcámos en estatura sinó también en carácter y mucho más en la pureza de nuestro corazón, así como decía mi hermano Pepito en el devocional llamado "Quita Mancha!", existe la posibilidad de enmendar los errores y limpiar nuestro corazón de todas aquéllas manchas que le produjimos. Creo que mi corazón merece un mantenimiento y volver a tener aquélla limpieza interior de cuando era niño y ahora si, con el convencimiento del conocimiento de Dios poder controlar a mi propia lengua.
Aplicación:
- Dios dará la potestad suficiénte sobre toda carga de injusticia que haya en mi vida, Dios dará la valentía y la fuérza para refrenar la lengua. En tanto que procedo a la limpiéza de mi corazón, seré cada día más como mi Señor. Gloria a Dios!!!.