martes, 1 de julio de 2014

Boris - Zac 3 - En los designios de Dios


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Extensa es la misericordia de Dios, buenos sus designios, sus caminos lo son de paz y cubiertos de perdón. El que hace todas las cosas posibles también pensó en el renuevo de sus siervos, tendrán limpieza de pecados, serán nuevamente edificados; porque Jehová es Dios que restaura y quien ama incondicionalmente, el que levanta banderas de victoria, guarda del que ha perdido sus beneficios, los exaltara otra vez.
  2. Indudablemente no merecemos el perdón de Dios, no somos dignos de semejante regalo, no hemos hecho nada para merecerlo, ni pasó por nuestra mente el obedecerle, nos alegramos en las alegrías de los hombres, nos agradamos de lo terrenal antes de acordarnos del Señor. Más Dios es fiel en que aún en nuestros pecados Él se acordó de nosotros y nos dio libertad, hizo maravillas que no esperábamos, las engrandeció para deleite de su poderío y su gloria; hizo despliegue de grandeza aún en el corazón del que un día soñó con agradarle. Bendito sea el nombre del Señor.
  3. Tanta misericordia y derroche de amor no merecido, tanta pasión por hombres insensibles y poco distraídos, el haberse enfocado y haber dado atención a un pueblo cautivo; Nada se compara al amor de Dios, en cada palabra hay bendición, en cada dicho de su boca la belleza de su perdón, es bueno Dios, con detalle se recuerda los planes para sus hijos, con amor ha puesto días de bendición en sus caminos hizo un futuro prometedor, nos atrajo por amor y hacia su mismo corazón.
APLICACIÓN:
  • Tan maravilloso es Dios que si mis ojos no lo hubieran visto, lo sentiría en mi corazón, es perfecto, el más grande Rey y Señor, maravilloso Dios, fiel y verdadero, justo y perfecto, creador y Padre eterno. Amamos a Dios, nos gozamos en su corazón, pedimos más días de inspiración, días de victoria y de renuevo en sus caminos de perfección, es fiel y verdadero, justo y perfecto, el guardián de la puerta del cielo, hermoso Dios, Señor nuestro.
  • Amo a Dios, que nadie podrá arrancar las palabras que salen de mi boca, de apreciación, de satisfacción y alabanza para Dios; no lo he visto, no estuve en la puerta de los cielos, más mi corazón lo ha reconocido y su voz es clara y brillante a mis oídos; fui parte de mis errores pero hoy sé que mi Dios no se alejó, no se fue de mi lado, más hoy camino en sus caminos, clamo por ver sus designios.