TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Jesús es el pastor, el que nos da la enseñanza para cumplir la voluntad del Padre, es la luz del mundo y el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, dichosos somos si andamos en sus dichos y si obedeciendo sus mandamientos. Por voluntad del Padre envió a sus discípulos a predicar las buenas nuevas de salvación, a sanar enfermos y a levantar de la muerte, por gracia los envío, a dar gracia los envío. De modo que son benditos los que vienen en el nombre del Señor.
- Sobre los hombres los envío, como a ovejas en medio de lobos los envío, con el Espíritu Santo de Dios, con el mensaje de salvación, para que sean entregados y perseguidos, sin equipo ni dinero, sin guardián que los resguarde, más con el Santo Espíritu de Dios los envió. Bendito el que los recibió, bendito el que los escuchó, pues le fue manifiesta la gloria de Dios hecha real. Bendito sea el nombre del Señor, bendito hoy en nuestro corazón.
- Doce discípulos escogió, doce hombres sencillos y de mucho trabajo, hombres valientes y luchadores, hombres de paz y que llevan paz, con sandalias ungidas y con pies de santos, dio potestad sobre demonios y sobre la injusticia de los hombres los preparó; dando esperanza a sus corazones, añadiendo cada día un fuego enardecido en sus corazones, de modo que no perdieron la fe y sus ánimos los llevaron a descubrir lo que ni en sueños habían logrado ver. Hombres de valor envió El Señor.
APLICACIÓN:
- Bendito el que vino en nombre del Señor, limpia la frente y digno su corazón, hermosas sus palabras y santos sus dichos cuando viene en nombre del Señor. Tan inocentes como niños, tan fieles como el siervo de corazón, tan justos porque los envió El Señor, tan hermosos como la obra de Dios. Hombres esforzados y valientes, corderos de Dios, enviados del cielo; perseguidos y vituperados, abatidos en cueva de leones. Santos de Dios, mensajeros de paz.
- Cuán grande misericordia de Dios, cuán hermosos sus planes, cuán maravilloso su proceder, benditos en gran manera los enviados de Dios, los ungidos por El Señor. Los que vienen en el nombre del Señor.