TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Aún hay tiempo de guerras, aún hay mucho por lo cual las naciones no pueden tolerarse entre sí; lo cierto es que sí se levantan nuevos líderes no tardan mucho en ser devorados y sus huesos molidos por causa de la justicia de sus pobres corazones. No hay quién mire a Dios, no hay quién se preocupe por buscarle de corazón; porque hemos visto toda la dureza en el corazón de los hombres.
- Mucha lamentación y mucho sufrimiento por parte de inocentes y quienes no supieron elegir caminos rectos... Dios mantiene sus dichos, mantiene la esperanza y la puerta abierta a la gracia de su presencia; aunque el mundo no sea fiel, Dios es fiel.
- La madre sufre por causa de sus hijos y lamenta tanto cuando a ellos no les va bien, aún cuando sus corazones son egoístas y faltos de entendimiento. Una madre ama lo que Dios puso en su vientre y en su esperanza está la ilusión de un mañana mejor. Pero la madre que anduvo en El Señor y que entregó todos sus días en oración, es más poderosa para criar y es valiente porque está de acuerdo con la voluntad de Dios.
APLICACIÓN:
- Por muchos años hemos visto todas estas cosas suceder y hemos conocido cual es el lamento y cual la tristeza por la injusticia en las naciones, sólo basta una vida para entenderlo; pero hay mucho más por lo cual clamar; Antes que las penas está el conocimiento de Dios y antes que la duda del corazón está la certeza de lo que no se ve. Dios da fuerzas al cansado y levanta al caído, Dios es poderoso y aún es grande para consolar.
- Dios poderoso, quien nos conoce y sabe lo que hay en nuestros corazones, quién se alegra mucho con el que cree y quién se levanta para exaltar, al que vino a sus pies y fue parte de sus dichos. Así es que no hay quien pueda jactarse o pueda mostrarse con soberbia, más la humildad caracterizará al que haya entendido todas estas cosas.