- Encarcelaron a aquellos que enseñaban de Jesús, no tenían causa, sinó el miedo por las cosas que éstos hablaban de Jesús. Ahora vemos que sin fundamento y sin fe todo nos da miedo, cometemos muchos errores e injusticias, todos están en contra de nosotros y si algúno nos predica creemos que hace lo incorrecto; creemos que pierde su tiempo. Se repite éste comportamiento otra vez, éste es el tiempo en que lo bueno parece malo y lo malo bueno. es sorprendente, pero con todo lo que sucedió el número de creyentes creció llegándo a ser como de cinco mil para empezar. Nada pudo impedir que éste número creciéra y aún crece más, gracias a las misericordias de Dios. Es realmente sorprendente.
- Jesucristo es la piedra resprobada por los que se creen edificadores; Algúna vez creímos que teníamos el control, que éramos diferentes a los demás por lo que podíamos hacer, creíamos que lo sabíamos todo. Dios dice que tomó de lo vil y menospreciado para enseñar a los sabios. Una cosa es cierta, que sin Dios no somos nada, nada podemos hacer, erramos si creemos que nuestra lógica es la correcta, necesitamos humildad, creo que Dios nos puede cambiar.
- Hch 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Gracias a Dios por revelarnos ésta verdad. Creo que si no estuviéra escrito nadie más podría explicarlo mejor.
- La Iglesia pidió a Dios les dejara hablar las maravillas que habían visto, y Dios se manifestó nuevamente llenándolos con el Espíritu Santo, así fué y hablaron con denuedo. Así tambien es como creo que debemos pedir a Dios, que séa dándonos tiempo, ocación, oportunidad para testificar sobre los hechos de nuestras propias vidas y no faltarán palabras para contarlo.
- Es notorio también señalar que todos los creyentes compartían lo que tenían, ésta idea es rechazada hasta hoy; cuan difícil es renunciar a las posesiones, rechazar grandes ofertas por causas buenas y ayudar a que otros prosperen. Creo que Dios ante todo mira el corazón de los hombres, no viéndo los hechos sinó las intenciones. Las buenas intenciones también llevan a realizar acciones, las acciones a los hechos. Dios suplirá todo lo que nos falta, conforme a sus riquezas en gloria.
Aplicación:
- He visto que hablar de Dios en determinadas ocaciones es hablar en contra de las normas de ésta sociedad y en general de éste mundo. A veces resulta complicado intentar convencer a los que no creen... más el cambio, que es el más grande milagro no viene de nosotros, sinó de Dios. Lo que es cierto es que no hay motivos para dejar de hacerlo.
- Pido a Dios derrame de su abundancia sobre sus hijos y llénelos de humildad y sencillés de corazón, para no caer en el error de reprobar lo bueno dado por Dios que es Cristo Jesús.
- Sólo en Cristo hay salvación, prediquemos a Cristo, que es vida y salvación para los hombres.
- Que mis acciones vayan acompañadas de buenas intenciones, amar también es compartir.