- Sal 96:8 Dad a Jehová la honra debida a su nombre... Así es... así debería ser, porque Dios no es cualquier dios, Dios es mucho más de lo nos imaginamos, su nombre mismo implica poderío y majestad. Éste salmo habla de quien es Dios, y de cómo deberíamos alabarle, dado que Él es quien nos creó y no nosotros a nosotros mismos, debémos honrarlo siempre por amor a su bendito nombre.
- Dios está al frente, y no hay quien pueda cambiar ésto. Dios es todo poderoso... y reina entre todo cuanto existe, porque por Él ha sido hecho, me siento felíz y creo que el gozo me invade al recordar ésta gran verdad.
Aplicación:
- A mi vida es el gozo que aún puedo sentir, saber que su presencia me da aliento y que aún con todo sigue siendo fiel. Soy digno, aunque no lo pueda creer, Dios ha establecido un tiempo para hacerme crecer y cumplir con el pacto de no soltarme núnca de Él.
- Debo recordar que su nombre recibe la gloria, honra y adoración, mientras me sostenga de Él, no correré el riesgo de caer.