martes, 4 de agosto de 2009

Boris - Mt 9 - ¿Por qué... ?... Por fe.

  1. Resulta que la luz vino al mundo y el mundo no la conoció, y a ésto se maravilló, y como no hallába respuésta aún se sigue preguntando ¿por qué... ?. Pues bien, El Señor hace cosas raras que muchas veces no podemos comprender, y es que para entenderlas es necesario volver a nacer. Porque ya se dijo que éste mundo a lo malo le dice bueno y a lo bueno le dice malo, pues ahí hay una explicación, en que al estar nosotros en el mundo nos dejamos contaminar con las cosas del mundo y en mucho somos amigos del mundo. Hay que considerarlo...
  2. El Señor compartió con pecadores y para muchos del pueblo era cosa inaceptable, he aqui una respuésta absoluta: Mat 9:12 ... Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Bueno, está muy claro que El Señor vino a sanar, y la cura es para el enfermo. Conozcámos mejor al Señor, pues su amor fué mayor en todo, tanto para perdonar a quienes hablában contra Él como para sanarlos y perdonar sus pecados; estoy seguro que nadie puede negar tanto amor.
  3. Tremenda ilustración la que se presenta, tanto para la mujer con flujo de sangre como para el hombre que creyó por encima de la muerte. Al igual que aquél centurión éste hombre era un principal en ésta ciudad, seguramente tenía bastante autoridad, pero su fe fué por encima de su posición y logró el milagro que esperaba..., en el caso de la mujer con flujo de sangre tuvo un desenvolvimiento realmente sorprendente, poque ¿quién diría que con sólo tocar el manto de Jesús sería sano?, quién sino uno que tiene fe, literalmente corrió por su sanidad... no tuvo que hacer sacrificios extra, sólo tuvo fe en su corazón, bueno, creo que todos nos imaginamos cómo era aquélla mujer, lo sabémos muy bien.
  4. Mat 9:37-38 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Y El Señor de la mies es grande y poderoso... y sus obreros dignos del salario celestial.
Aplicación:
  • ¡Vaya qué hermoso mensaje!, y qué alegría saber que hay una obra dirigida por el mejor maestro... Mientras éste mundo se siga preguntando el por qué de todo, la Iglesia seguirá creciéndo en multitudes y en poder, gloria a Dios quien todo lo hace bueno.