- Dios no es hombre para temer cosa algúna, Dios conoce lo que se maquina en el corazón del hombre, y ciertamente hay muchos que en cada tiempo intentan levantarse contra Él. En mucho no lo notámos porque estámos muy acostumbrados al mundo, mas son de Dios las palabras, y las afirmaciones verdaderas, el hombre maquina contra Dios... Pero Dios, en su inmenso amor aún con todo, ama al hombre y ama al pecador, sean reyes u obreros, Dios nos pide ser prudentes en nuestros pensamientos, porque ésto puede desmenuzar nuestros corazones. Porque Dios puso su ley en nuestros corazones y es allí donde está la justicia sobre nosotros mismos.
- Mas Dios es poderoso, quien no teme ni tiembla, y quien nos da la victoria momento a momento, segundo a segundo. Él nos levantará en todo, Él nos consolará en todo, nos alimentará, y nos dará la victoria aún en lo que los demás llaman derrota, en realidad no fracasamos porque por detrás del fracaso en un hijo de Dios hay una gran bendición, núnca hemos de personalizar el fracaso, porque nos es totalmente incompatible. Somos hijos engendrados por Dios.
- Dios pondrá en vergüenza a nuestros angustiadores, los derribará, hará que se vuelvan a sí mismos avergonzados. Nuestra justicia corre por manos de Dios, y en Él confiamos plenamente.
Aplicación:
- Ningúno hay en ésta tierra que pueda afirmar algo diferente, porque todo lo que es nacido de carne teme a Dios, y resulta en necedad la injusticia de un corazón frustrado. Con todo es a Dios a quien servirémos... su amor es lo más valioso que hay.