lunes, 28 de diciembre de 2009

Boris - Sal 21 - La corona que da El Señor

  1. La misericordia del Señor reposa sobre sus valientes, y a quienes coronó de gloria por medio de su salvación, ha concedido la petición de sus labios y los deséos de su corazón. Indudablemente El Señor nos ha colmado de bendiciones.
  2. Lo primero que pienso es en quién será digno de recibir tantas bendiciones de Dios, y me respondo a mi mismo que es aquél rey de quien canta el salmo, y si Dios dió la salvación, y aquél rey es grandemente glorificado en ella, pues me imagino que seguímos el mismo camino, porque hemos recibido salvación y Dios ha puesto sobre nosotros honra y majestad. Entonces tomo para mi mismo las bendiciones de su palabra, como promesas... serán para mi parte de mi esperanza por cuanto en ellas me apoyo y me basto. Serán para mi corona de oro fino puesta sobre mi cabeza.
  3. Ahora bien, dice el salmo que aquél rey confía en Jehová, y en su misericordia no se verá conmovido; así mismo es mi sentir, confío en mi Señor, si estoy con mi Dios, jamás seré conmovido, a Él sea la gloria.
Aplicación:
  • Si en algo he de confiar es en El Señor, y si hay gozo en mi corazón es porque me lo ha dado El Señor, ahora vivo confiado y esperanzado. Dios pone coronas sobre quienes lo aman.