lunes, 8 de junio de 2009

Boris - Heb 4 - El reposo de Dios

  1. Nuevamente se nos presenta el llamamiento al reposo de Dios, aquella promesa que ha de ser cumplida, porque de igual forma a Israel en el desierto le fué hablada la misma promesa, ellos cerraron sus corazones y no lograron entrar al reposo. Dios nos anima a tomar la promesa y no rechazarla.
  2. ¿Cómo puede uno rechazar tal oferta?, no sigámos haciéndonos esa pregunta, es mejor que cualquiera que se esté perdiendo de ésta promesa, reconsidere y vuelva.
  3. Dios todo lo conoce, todo lo sabe, ningúno que pretenda esconder algo de Dios es conciente de su actitud. Es a Dios a quien darémos cuenta de todas nuestras obras. Está escrito: Heb 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Oportuno significa tiempo indicado, que séa éste el tiempo indicado para entrar en el reposo de Dios.
Aplicación:
  • Gloria a Dios, porque no nos ha dejado sin esperanza, porque tenemos un sumo sacerdote que es Jesucristo por medio de quien podemos entrar en el reposo de Dios. Abrirémos nuestro corazón para que seámos libres de entrar en el reposo de Dios. Amén.

Boris - Heb 3 - Abrámos nuestro corazón

  1. Por medio de la palabra recibimos exhortación, si ningúno es capáz de exhortarnos, en la palabra que es viva encontrámos quien nos confronte. Y es Dios quien nos confronta por medio de su palabra, teniéndo en cuenta cada pensamiento de nuestro corazón.
  2. La palabra de Dios nos dice que si fuera revelada verdad a nuestras vidas, no seámos insensatos vagando en nuestro corazón, mas por el contrario creámos en el Dios vivo, por medio del cual fuéron hechas todas las cosas.
  3. Porque por el corazón malo e incrédulo es que Israel vagó en el desierto y no entró durante cuarenta años en el reposo de Dios. Entonces si algúno se equivocó, aprendámos también nosotros y no cometámos los mismos errores porque si Dios nos dió el privilegio de poder aprender verdad, pues aprendámos de la verdad y no nos engañémos a nosotros mismos.
Aplicación:
  • Dios siempre habla a nuestras vidas, las obras de Dios son buenas, los pensamientos de Dios son lo mejor para nosotros. No cerrarémos más nuestro corazón, y darémos testimonio de toda ésta gracia. A Dios sea la gloria.