TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Grave es apartarse de Dios, algunas veces lo hacemos ya que llega de manera sutil y atractiva; pero luego el peso es mayor, pues el pecado deja heridas difíciles de curar y el corazón parece marchitarse debido a la iniquidad.
- La lucha es grande y el aliento se acaba, las esperanzas parecen desvanecerse también, y hace falta la paz. Sin Dios no somos nada, sólo producto del pecado. Cuánto peso hay, cuánto dolor... Cuánta aflicción.
- Lucharemos, una vez más lo haremos, olvidando los errores y buscando renuevo, será otro comienzo en que declaramos que se verá la gloria de Dios.
- Así es como poco a poco nos enfriamos, y la angustia llena nuestras vidas, pues un día clamamos y otro día nos justificamos y practicamos el pecado. Dios lo conoce todo.
- Buscaré a Dios como antes, lo buscaré de todo corazón para así limpiar mis ojos, para poder ver mi realidad y no moverme según mi voluntad, lo intentaré porque más grande es aquél que está en mi que el que en el mundo está. Glorifico a mi Dios y que yo mengüe para que Él crezca.