- Sal 74:10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador?... Es que Dios tiene un tiempo para cada cosa, así también el tiempo de la angustia pasará, porque creémos que El Señor se levanta para salvarnos y para hacer lo justo con quienes practican lo malo. Nuestros pensamientos son débiles y frágiles, por lo que venímos a dudar y en nuestra debilidad creer que Dios no está presente. Creo que Dios tiene un tiempo en el que nos levantará y ésto prueba nuestra confianza y la paz de nuestros corazones.
- Sal 74:11 ¿Por qué retraes tu mano? ¿Por qué escondes tu diestra en tu seno?. Creo que ésta pregunta nos la hacémos siempre, pensando que Dios se ha olvidado de nosotros, sin tomar en cuenta su omnisciencia, o creémos que no nos ama sin tomar en cuenta que Él es amor, y suponemos demasiado... La confianza y la fe deben ser tan firmes y sinceros como para soportarlo todo. Dios no dejará que recibámos más de lo que Él ha establecido que podamos soportar.
- Con todo, el hombre sabio y que anda en santidad comprenderá, que es necesario que sucedan éstas cosas porque la gloria de Dios debe ser manifiésta en éllas y porque las mismas angustias nos harán crecer en el camino de la santidad. Dios existe, y es omnipotente, omnisciente y omnipresente. Con todo, yo creeré en su poder y en la luz de mi salvación.
Aplicación:
- Que mi corazón no se vea frío en la tristeza y el abandono cuando vea la dificultad venir, que no vea yo el problema, sinó primeramente mi salvación. Dios es mi salvación y comprendo que siempre estará a mi lado; aunque lo aparente me quiera apartar, sé que eso no sucederá.